El enfoque · Mi método

El sistema nervioso es el director de tu vida.

Mi manera de acompañar parte de una idea sencilla: no podemos pedirle al cuerpo que haga más cuando ya está utilizando gran parte de sus recursos para sostenerse.

Una nueva conversación sobre salud

Tu cuerpo no está roto. Está intentando adaptarse.

Cuando observamos únicamente un síntoma, podemos perder de vista el contexto. El sistema nervioso recibe información, organiza respuestas y participa en la forma en que el organismo se relaciona con lo que vive.

Por eso mi método se articula alrededor de cinco principios que se adaptan a cada persona y están presentes, en distinta medida, en cada proceso.

Los cinco principios

01

Aliviar

Disminuir la carga para recuperar espacio.

Cuando el dolor, la tensión o el estrés ocupan demasiado lugar, aliviar es la primera prioridad. Buscamos crear mejores condiciones para que el cuerpo pueda comenzar a recuperarse.

02

Regular

Repetir para construir capacidad.

La regulación necesita tiempo y repetición. A través de estímulos y prácticas repetidas, buscamos favorecer progresivamente una mayor capacidad de autorregulación, recuperación y adaptación.

03

Educar

Comprender para participar.

Conocer nuestro cuerpo y nuestro sistema nervioso cambia nuestra relación con la salud. Educar también significa compartir una filosofía: confiar en la inteligencia innata del cuerpo y pasar de ser espectadores a participantes activos de nuestra salud.

04

Integrar

Convertir el conocimiento en una manera de vivir.

Lo que comprendemos necesita llevarse a la práctica. Integramos herramientas, decisiones y hábitos que puedan incorporarse a la vida cotidiana y sostenerse en el tiempo.

05

Expandir

Utilizar nuestra capacidad para crecer.

Cuando recuperamos recursos, podemos dirigirlos hacia algo más: desarrollar nuestras capacidades y nuestros dones, tomar decisiones más conscientes, asumir nuevos retos y avanzar hacia aquello que queremos construir y aportar.

Aliviar · Regular · Educar · Integrar · Expandir. No son cinco pasos rígidos ni cinco tratamientos. Son los principios que orientan mi manera de acompañar a cada persona, sea cual sea la puerta por la que llegue.

“Mi trabajo comienza en el cuerpo, pero no termina en él.”

El siguiente paso

Conocerte a ti mismo empieza por el cuerpo. Conocerte profundamente es la verdadera revolución.

La información de este sitio es educativa y no sustituye una valoración profesional.

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